lunes, 1 de abril de 2013

No pudo ser, pero mereció la pena

Lo que en las vísperas del Sábado de Pasión se vivió en el seno de nuestra agrupación es para recordarlo durante toda la vida. Desde hacía varios días los partes de meteorología que teníamos a nuestra disposición auguraban un Sábado de Pasión bastante lluvioso y con pocas posibilidades de procesionar con nuestro Titular el Señor del Amor, algo que en torno a las siete de la tarde la Junta de Gobierno llevaba a cabo. LA salida desde San Antonio estaba prevista para las seis de la tarde, pero desde la Junta de Gobierno se tomó la decisión de esperar una hora. La posibilidad de una tregua y la reducción de hasta un 25 por ciento en la probabilidad de precipitaciones motivaron el que se tomara esa decisión. Pero este año el Señor del Amor no visitaría al barrio de Fuenteamarga. En torno a las 19.00 hrs. de la tarde, la Presidenta de la Agrupación Parroquial leía el acta por la cual, por unanimidad, la Junta de Gobierno decidía no realizar su Salida Procesional en este año 2013. Algo que se acogió con mucha tranquilidad ya que si de algo se esta seguro en esta Agrupación es de que tenemos que conservar el patrimonio que poco a poco vamos adquiriendo. Aunque si es cierto que en el interior del Templo se vivieron momentos emotivos. Para las 20.00 hrs, de la tarde la Agrupación invitaba a los hermanos a participar del Ejercicio del Via Crucis. Desde la suspensión de la salida procesional las puertas del Templo permanecieron abiertas y no dejó de cesar el ir y venir de hermanos, fieles y curiosos. Si el no visitaba al barrio, el barrio iría a visitarlo a Él. Y así ocurrió, hasta las diez de la noche estuvieron las puertas abiertas y en ningún momento estuvo solo, todo lo contrario, incluso para el Via Crucis se encontraba la Iglesia repleta de personas. Pero lo vivido en la Víspera del Sábado de Pasión fue mejor aún, unas horas de montaje y convivencia que nunca dieron mejor fruto. Solo por eso mereció la pena, eso dijo nuestro Director Espiritual el Rvdo. Sr. D. Juan Antonio Martín Barrera, en la misa  de Hermandad del Sábado de Pasión a las 11.00 hrs. de la mañana, una celebración que rompió con nuestros esquemas. La Iglesia se quedaba pequeña para la celebración de la Eucaristía, más de 50 nuevos hermanos se imponían la medalla tras recibir el Sacramento de la Comunión. Si de algo podemos estar orgullosos, es de que el Señor y su Stma. Madre del Dulce Nombre nunca estarán solos, son más de 200 los hermanos que se encuentran censados en nuestra Agrupación, hermanos comprometidos con esta futura Hermandad, de los cuales muchos son niños, con ellos tenemos garantizado el futuro. Desde estas líneas agradecer a todos los hermanos la compañía que desde primeras horas tuvimos y que se mantuvo hasta el cierre de las puertas del Templo, a las hermanas que realizaron los faldones, al grupo joven por donarlos, a todos esos hermanos que han hecho posible que el Señor se encuentra tan sublime en el nuevo paso procesional, a la Banda de Cornetas y Tambores por su predisposición y palabras de ánimo, y sobre todo a nuestro Director Espiritual el Padre Juan Antonio, sin él esto hubiera sido diferente.  



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